Siempre me gustó una canción interpretada por Jammie Cullum en la que se plantea todos los propósitos que ha de conseguir en el Año Nuevo. Quizá es hoy la Fecha, el momento en que se nos permite tener la ilusión (a veces muy pasajera) de que existe una oportunidad para que lo que no nos gustó, pueda cambiar, pueda tomar nuevos rumbos. Es un momento de esperanza, aunque, mal administrado, podría llegar a ser inicio de nuevas frustraciones. No obstante, y aún sin que se consiga todo lo que uno desearía, no olvidemos, que al final de este año, volveremos a tener la oportunidad de plantearnos de nuevo esos objetivos, que parece, a veces, nunca llegan.
Aquí me gustaría hablar de deseos y de esperanzas, en un momento en el que el Caos parece apoderarse de todo lo que nos rodea, creándose una atmósfera de pesimismo y "miedo", que en definitiva puede llegar a paralizarnos. Lo único positivo que tiene el caos, es la oportunidad de volver a hacer planteamientos, la posibilidad de plantear nuevas alternativas, de refundar los rumbos, de conseguir hacer que la fuerza de nuestros pensamientos se plasmen en actuaciones. Todos hemos tenidos un momento de caos en nuestras vidas personales, y aunque MUY DOLOROSOS, cuando el tiempo pasa, y si hemos actuado en consecuencia, han sido el punto de inicio de nuevas oportunidades, de nuevos pensamientos, de nuevas actitudes, y sobre todo, de intento para no volver a cometer los errores que nos condujeron a esa situación caótica.
Apliquemos este pensamiento, en primer lugar a nuestra vida, e intentemos trasladarlo a todo lo que nos rodea, desde los más cercano, a lo que nos parece más lejano y que no lo es tanto, ya nada queda en la distancia, o mejor dicho, las distancias se vencen más fácilmente.
Aprovechemos la oportunidad que nos brinda el comienzo de un año, al menos, para tener la ilusión de hacer nuestra lista de propósitos, sin olvidar, como decía, que si no lo conseguimos en éste, nos queda siempre la llegada del siguiente.
Aquí me gustaría hablar de deseos y de esperanzas, en un momento en el que el Caos parece apoderarse de todo lo que nos rodea, creándose una atmósfera de pesimismo y "miedo", que en definitiva puede llegar a paralizarnos. Lo único positivo que tiene el caos, es la oportunidad de volver a hacer planteamientos, la posibilidad de plantear nuevas alternativas, de refundar los rumbos, de conseguir hacer que la fuerza de nuestros pensamientos se plasmen en actuaciones. Todos hemos tenidos un momento de caos en nuestras vidas personales, y aunque MUY DOLOROSOS, cuando el tiempo pasa, y si hemos actuado en consecuencia, han sido el punto de inicio de nuevas oportunidades, de nuevos pensamientos, de nuevas actitudes, y sobre todo, de intento para no volver a cometer los errores que nos condujeron a esa situación caótica.
Apliquemos este pensamiento, en primer lugar a nuestra vida, e intentemos trasladarlo a todo lo que nos rodea, desde los más cercano, a lo que nos parece más lejano y que no lo es tanto, ya nada queda en la distancia, o mejor dicho, las distancias se vencen más fácilmente.
Aprovechemos la oportunidad que nos brinda el comienzo de un año, al menos, para tener la ilusión de hacer nuestra lista de propósitos, sin olvidar, como decía, que si no lo conseguimos en éste, nos queda siempre la llegada del siguiente.



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