viernes, 15 de febrero de 2008

DEFENDER LA ALEGRÍA HASTA EL 80%


Es tiempo de reflexiones, de críticas, de frustraciones y de esperanzas agotadas, pero también, justo ahora es el tiempo de el único poder que se nos ha concedido a la ciudadanía por el simple hecho de vivir en nuestro pais España, y ser mayores de 18 años. Es la hora de participar y de utilizar la única fuerza real que como ciudadanos y ciudadanas responsables tenemos, es la hora de hablar, de gritar, de protestar, de decidir, y para ello tenemos el voto, personal y ante todo soberano.

Las personas que nos situamos a la izquierda en el pensamiento, en la forma de percibir la vida, en la forma de actuar y de vivir solemos relajarnos a la hora de ejercitar ese derecho, cuestión que nunca he acabado de entender, sobre todo si éso implica poner en riesgo el uso de la política como herramienta para asegurar derechos civiles, para avanzar en prestaciones sociales, para avanzar hacia un pais moderno, tolerante y respetuoso de las reglas del juego democrático. Creo que es importante participar y hablar con nuestro voto, en la izquierda tenemos más opciones, lo bueno es que las usemos y les demos la confianza a aquellas formaciones políticas que defienden una forma de ser y actuar progresista.

Hemos de conseguir ser un 80% que muestre su interés por seguir reforzando políticas sociales que son referente a nivel mundial, un 80 % que apoyen una visión integradora y no excluyente, un 80% que desee que sigamos avanzando sin miedo, sin amenazas de rupturas, sin fomentar el enfrentamiento, apoyándonos en el diálogo como herramienta para la tolerancia, un 80% capaces de hacer valer la diversidad como estrategia para el enriquecimiento cultural , social y económico.

Hagamos de la participación nuestro objetivo, y garanticemos con ello que los avances sigan adelante, que nos sintamos relajados y cómodos en un pais en el que a pesar de las posibles crisis económicas, los derechos civiles sean la prioridad de una sociedad más igualitaria y tolerante. La crisis económica puede ser aún más insoportable si nuestra vida diaria vuelve a verse amenazada por actitudes totalitarias que no tienen ningún reparo en actuar contra todo lo conseguido, y si no llegan a derogarlo, lo dejan "morir", que es peor aún, porque hacen pensar que todo era inútil. Cuidado, que los maquillajes engañan, no olvidemos las actuaciones, los votos en el Congreso y en el Senado, éso es lo que define el pensamiento de unos y otros, ahí está la diferencia.

Por un 80% más libres, por un 80% más tolerantes, por un 80% más ciudadanos y ciudadanas, por un 80% más iguales.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me parece muy buena idea vivir con alegr´´ia