Cuando un niño te pregunta si un gnomo existe realmente, creo que es importante contestarle que sí, sin dudarlo. Hoy me ocurrió durante el desayuno, uno de mis hijos me decía que si todos esos personajes existían realmente, y le dije que sí, además le comenté que era importante que no perdiera ese mundo de la fantasía, que siempre está presente y que en muchas ocasiones nos ayuda a evadirnos y buscar algo de oxígeno en una realidad que nos puede llegar a asfixiar.
Los niños y las niñas han de mantener la confianza en esos personajes de cuentos, de fábulas, que les hacen pensar que cualquier cosa es posible, para así, no agotarles la ilusión de todo lo que pueden llegar a conseguir.
Es importante ser conscientes de la realidad, y también es importante no perder nunca la esperanza de que todo puede ser mejor, de que merece la pena luchar, de que el tesón y la constancia junto con la paciencia, son los elementos que ayudarán a seguir adelante, a continuar pensando en que se avanzará, y que todos los obstáculos que salgan a nuestro encuentro, se vencerán. Se trata en definitiva de aplicar un poco de ese mundo de fantasía, que se nos agota conforme vamos creciendo, y que ha de estar presente, no para perdernos de nuestra realidad, sino para encontrar algo de la fuerza necesaria para afrontarla cara a cara.

